martes, 20 de mayo de 2014

Camino Francés.


Sin tenerlo en cuenta me llegó la “prejubilación”, en el trabajo algunos me preguntaban ¿Qué harás con tanto tiempo libre? Y yo para no dar demasiadas explicaciones les decía –me voy a hacer el camino de Santiago.
Empecé la prejubilación y me regalaron un bastón extensible, un poncho y un libro sobre “el camino” cada vez que volvía a trabajar siempre la misma pregunta ¿ya hiciste el camino? -Pues no, todavía no (aunque la verdad es que no he parado de hacer salidas a la montaña.tacafulla 60 y tacafulla 6)
La prejubilación ha durado 5 años, ahora ya estoy jubilado.

Después de unos años un tanto agitados debido a los continuos recortes por parte de la administración y la pérdida continua de poder adquisitivo de la sociedad, especialmente las clases trabajadoras y sobre todo aquellos que cobran menos (porque lógicamente sienten más la falta de prestaciones y en particular la subida de los precios) desengañado con la sociedad que nos tocó vivir y digo esto por lo apática y poco combativa que resulta la gran mayoría de personas, después de un tiempo donde la agitación de algunos ciudadanos parecía que algo iba a cambiar… viene la crisis, la personal, aquella en la que ves que todo está perdido, que hace falta un cambio radical de valores, estamos demasiado contaminados con el materialismo-egoísmo-individualismo.
-Siempre a sido así, dicen algunos, es posible pero yo no quiero ser abanderado de nada ni de nadie, si nos movemos tenemos que ser muchos y sobre todo convencidos, sinó estamos “perdidos” en manos de unos políticos, banqueros y empresarios que no son peores que esta sociedad que nos ha tocado vivir.
Haciendo esta reflexión me encontré preparando “el camino” lógicamente (en mi caso) no lo hacia por tema religioso, más bien fue motivado por la idea que tenia; podía ir solo “sin estarlo” (como pude constatar nunca estaría solo). En el caso de que me pasara algo, siempre encontraría a alguien que me ayudara, por lo menos esa era la idea. (Me gusta más los senderos que los caminos pero son más solitarios, hasta ahora había salido con un amigo (sendero y libertad) pero por algo que todavía no sé, (pero intuyo), ha optado por otras prioridades, cosa que no tengo nada que decir (faltaría más).

Tengo necesidad de soledad, de soledad no impuesta, quiero intentar por lo menos emplear la soledad del camino para intentar ordenar mi cabeza, tampoco es que sea muy importante pero después de muchos años quizás me sirva de algo, al fin y al cabo la vida tiene que servir para algo y tengo que sacar las conclusiones, quiero hacerlo, no soy ningún filosofo pero tengo la necesidad y el placer de pensar. Tampoco se escribir pero quiero expresarme para mi y para aquel o aquella que quiera compartirlo, ¡pero! si me considero filántropo, aunque muchos el proclamarse uno lo consideren de tonto, cosa que tampoco descarto. Aunque quizás ahora soy “filántropo selectivo” porque después de toda una vida y después de entregarte a las personas (incluido familia) llega un momento que uno se cansa ( en el fondo a todos nos agrada un detalle un agradecimiento aunque este sea mínimo), no siempre está uno dispuesto a  poner de su parte a perdonar a comportarse como siempre ha sido, a nadie le amarga un detalle, a nadie “le amarga un dulce” a mi tampoco.



Después de buscar información por Internet llego a la conclusión que mejor no llevar una idea predeterminada (aquello que a unos les parece bien para otros es impresentable) así que parto un poco a la aventura, sin planificación, sobre la marcha, así obtendré mi pequeña historia… Preparo la mochila con la idea del 10% o sea 9 Kg. Tengo que anotar que he acertado en casi todo lo que me llevé, mejor que el poncho un paravientos, el saco de dormir pequeño (nada de esterilla que no me hizo falta en ningún momento) una riñonera para llevar la documentación, unas bambas de caminar que después de un mes las traje casi nuevas, unas chanclas, una toalla, una vara de morera, un gorro de paja que me fue muy bien para el sol, 1 pantalón corto y 2 largos (me sobraron dos y otro que me regalaron en el camino) 3 libros ( me sobraron 2) un botiquín, una navaja, 3 camisetas y 1 camisa (me sobraron 2) un polar, 4 pares de calcetines (sobran 2) un neceser pequeño para aseo personal y un pantalón corto de pijama, un frontal (muy necesario para ir al aseo por la noche) un pañuelo, gafas de sol y de lectura, cámara de fotos, el móvil y una cantimplora de 1 L. que abandoné en un albergue (la sustituí por una botella de 50 cl.)

Salgo sin fecha de retorno y como ya digo sin nada predeterminado, todo lo dejo hasta el día que me plantee la situación y acuda a mi mente la pregunta – que estoy haciendo aquí? O bien añore a la familia más íntima y mis amigos (que tampoco son tantos) entonces cojo el medio de locomoción que tenga a mano y ya estoy de vuelta, no salgo por compromiso, ni penitencia, salgo a disfrutar del camino de unos apuntes en una libreta de “mi montaje fotográfico” y a conocer y compartir momentos, comidas y alguna que otra cerveza con personas de buen rollo. Sé por experiencia que las fotos que uno hace a pocas personas interesan (nos pasa a todos), pero igual que el blog  a mi me satisface hacerlo, lo hago como aquel artesano que le da forma a un trozo de madera, la trabajo y mientras pienso le voy dando forma, poniendo en ello al descubierto mis sentimientos ( algo que según tengo comprobado a lo largo de mi vida cuesta tanto para la mayoría de personas, son herméticas hasta para eso, son tan egoístas que quizás tienen miedo a que se apropien de algo de ellos) se que mentes retorcidas utilizan tus sentimientos como medio de presión, como algunas veces comprobé pero esto solo sirve para constatar que tienen poco de lo que yo entiendo por “compañero” y que no puedes confiar en ellos, pienso que ellos pierden.


Martes 20 de Mayo 2014 (Barcelona - Cizur:Menor)

Llego a la estación de Sants y saco el billete para Pamplona, el tren sale a las 9:30 es pronto y voy a la cafetería a tomar un café con leche y hago un poco de tiempo.
Me siento al lado de la entrada de la vía que me corresponde, la nº2, a mi lado una señora (de edad avanzada) cargada con bolsas y una maleta, van llegando pasajeros, ya son como veinte en la cola de la vía nº2 , la señora quiere levantarse cargada como iba y ponerse en la cola, le sugiero pedir la tanda al último cosa que hago y que ella esta de acuerdo. Ahora empieza a contarme “grandezas” que para nada me gusta, que si su hijo gana mucho dinero, que ella se pasa los días viajando, que es de León donde su familia tiene tierras y ganadería ( me daban ganas de preguntarle ¿si eran felices? Que al fin y al cabo es lo único que me puede importar a mí) me dijo que las bolsas y la nevera eran para llenarlas de carne y traerlas a Barcelona, carne de verdad criada sin pienso de puro campo, yerba de campo (supongo que no fumigarían por esos lares).
Abren el control, llegando nuestro turno pasa la señora con las bolsas, yo con mi mochila mi vara y la maleta… de la señora. Le ayudo a subir al tren y nos despedimos aunque ella se ofrece para más tarde invitarme a un café.

Estoy en un asiento cuando llegan tres personas ejecutivas pegadas a su portátil y móvil y en permanente sintonía…
Marcho a la cafetería , estiro las piernas, miro los precios y sigo estirando las piernas… como diría mas tarde Martín "Sanse" (San Sebastián) -estos catalanes gastan menos que un ciego en novelas.

Pasamos por Zaragoza a las 11:45

Entramos en Pamplona a las 13:30

Llegada del tren puntual, salgo de la estación y pregunto a unas personas por el centro de la ciudad, me dicen que estoy un poco alejado por lo que me aconsejan coger el autobús.
Una vez en el centro, recorro las calles y me dirijo a la oficina de información, esta se encuentra cerrada y un vecino me dice que abren a las 16:30, decido aprovechar y buscar un sitio para comer, después de preguntar me dirijo a la calle San Nicolás, entro en un restaurante y pido el menú peregrino, unas alubias rojas ¡que mejor combustible, para el camino!, después de un rato el camarero me comenta.
-¿Qué tal el camino, como ha ido la lluvia?
Me da un poco de corte decirle que todavía no había dado un paso y le digo una mentirijilla.
-Bien, me he mojado poquito. Que corte, y pensar que ¡estoy mas seco que un arenque!.
En fin, he comido bien pero escaso.

Tenia la idea de quedarme a pasar la noche en la ciudad, es muy temprano, andando y andando “por las calles”(como diría mi amigo Cañas) empiezo a encontrar las marcas que recorren todo el camino (las conchas y las flechas amarillas) las voy siguiendo y sin darme cuenta me estoy saliendo de la ciudad, no me importa.
Llego a una fuente donde se encuentran unas “caminantes” (me gusta mas decir caminantes que peregrinos) hablo con ellas y les pregunto si queda mucho hasta el próximo pueblo, -5 Km., me dicen, es muy pronto (las 16 h.) así que continuo la ruta. Llegado este punto me doy cuenta que una de las palabras que voy a repetir mas es “el camino”.(como nota artística y tontería… el mundo esta lleno de ellas, cada vez que ponga  camino o caminos los voy a poner en negrita)
Paso por la puerta de una universidad, hay un cartel donde se anuncia “credenciales y sellado” en principio no tenia intención de llevarla mas tarde me di cuenta que era necesaria para los albergues, entré y por 1 € me la  vendieron, ya tenia el primer sello, el sellado (después me enteré) de la universidad del Opus Dei”(obra de Dios).



A las 17:30 llego a Cizur:Menor, busco un albergue, descarto el primero por ser religioso y encuentro otro privado donde decido pasar mi primera noche. Una vez aposentado me doy una ducha y al salir al patio me encuentro con un señor haciendo unos masajes en los pies a otra compañera, en broma y como es típico en mí les digo – me pido ser el siguiente para un masaje. -¡está hecho!, me dice. Se llama Manuel, seguimos hablando y quedamos para más tarde.

Antes de entrar en las habitaciones comunitarias, en otro recinto de entrada hay una mesa y una estantería de libros que van dejando los caminantes, me llama la atención una versión de 1984 de Orguell en japonés (o chino, no tengo ni idea).

Salgo al patio y me encuentro de nuevo con Manuel, me presenta a todos sus amigos, son de las islas canarias y vienen con una ayuda del gobierno insular.
Manuel me explica parte de su pasado mas reciente, le habían diagnosticado un cáncer terminal, no se dejo abatir, luchó y según me cuenta desde hace un tiempo se siente muy bien, en este momento se encuentra compartiendo su vida en “el camino” con un grupo de 30 personas, se le ve feliz y dispuesto a ayudar a todo el que lo necesite.

Mas tarde hablo con una amiga del grupo y me dice – una no se da cuenta de lo que representa la vida, te dejas guiar por banalidades y materialismos y te olvidas de la verdadera vida hasta que un día sin esperarlo viene una desgracia, y es entonces cuando cambiamos. Es triste que tenga que ser de esta manera. Las personas ya tendríamos que vivir para ser felices y compartirlo con los demás. ¡Otro mundo seria este mundo!.

Yo que he procurado (siempre que he podido) vivir con esta filosofía, también tuve mi toque de atención, en mi caso fue mi infancia y la vida de mis padres, las penurias y las enfermedades, pienso mucho en ellos y me da mucha pena. También creo que (aunque pocos) tuvieron algunos momentos felices. Llegado este punto pienso en personas que compartieron momentos de mi infancia (mi hermana por ejemplo) seguro por lo que a veces hemos hablado, su historia es otra, cada uno tiene su punto de vista y su vivencia. 


Miércoles 21 de Mayo 2014 (Cizur:Menor - Puente la Reina/Gares)


Toda la noche ha llovido, amanece y continua la lluvia, muchos ya están preparados para continuar la marcha, otros como yo empezamos a recoger, no tengo prisa y me quedo casi el último, algo que no me importa demasiado, mas bien me gusta no tengo prisa.
Salgo y realizo mis primeros pasos por el camino, ya no llueve y la mañana esta fresca, empezamos bien, pero mucho mejor seria con un café con leche en el cuerpo, así que por precaución antes de salirme del pueblo hago un alto en el primer bar que encuentro.
Entrando en el bar noto que me falta algo en las manos, voy muy suelto -mi vara, deshago lo andado y me dirijo a recuperarla, una vez con mi compañera me dirijo de nuevo al bar y ahora sí, me tomo un café con leche. Estando en la barra se me acerca “un peregrino, peregrino” y me cuenta sus andanzas, lo ves venir sabes que al final te pedirá  el poderoso caballero "don dinero” efectivamente me pide y saca por lo menos otro café con leche, pero… me deja un mal rollo que cuando salgo por la puerta procuro olvidar.

La lluvia me acompaña junto con el viento pero es agradable “chirimiri” dirían los vascos hasta llegar a mitad de la ruta de hoy “alto del perdón” donde aprovecho para hacer unas fotos, al día siguiente me contaron (Jesús y Martín) que después de mi bajada empezó a llover de forma torrencial, tuve suerte.
Bajando he conocido a Adrián un chico canario, según me cuenta vive en Inglaterra, hemos compartido una charla muy interesante.

Llegando a Uterga y al lado de una fuente he parado a beber y descansar un poco, allí al lado en un banco estaba José Joaquín, se estaba reponiendo y comiendo alguna cosa, después de saludarlo le he pedido que me hiciera una foto, de entrada me ha dado la sensación que se trataba de una persona como tantas otras que he conocido en  mi vida (otra vez los pre-juicios… mala costumbre esta… no tenia yo ningun motivo…siempre tengo muy en cuenta no dejarme llevar por las apariencias pero alguna vez y de tanto en tanto caigo). Después de tratarlo y hablar con él me parece una persona muy coherente y sabia, reivindicativo en su profesión y también algo que valoro… una persona que sabe escuchar... también de sentimientos compartidos… siento haber caído en la trampa de una primera imagen. (Doy demasiada importancia a mi intuición, quizás porque pocas veces me equivoco, esta vez fallé)
Una vez en Puente la Reina he hecho lo habitual de cada día, primero buscar albergue, después instalarme, ducharme, lavar algo de ropa y salir a comer. Por la tarde descansar, leer, visitar el pueblo o ciudad, tomar un refresco, cenar y acostarme antes de las 22 h. para así al día siguiente levantarse a las 6h. o antes.

Buscando un supermercado he conocido a las “primeras malagueñas” dos hermanas muy simpáticas (Manuela y Mª José) nos hemos reído mucho, les he contado que había escuchado en un programa “científico” que el yogur contrarresta los efectos de los gases que producen las legumbres en nuestro organismo, les dije que dos días seguidos había comido alubias (que me gustan mucho) pero que debido a que tenemos que compartir estancia me sabría muy mal que se me escapara  alguna ventosidad (que fino), así que pienso beberme una botella de yogur por lo menos de medio litro. Puedo decir que dió resultado, yo por lo menos… no me enteré.

Veo por primera vez a “la canadiense” después nos iremos viendo durante todo el camino. También encuentro a Zelia (con Z) y su amiga Lucía que desde el primer momento tuve la sensación que eran y son unas chicas muy educadas, sensibles (en el buen sentido de la palabra) y encantadoras.


Jueves 22 de Mayo de 2014 (Puente la Reina – Estella/Lizarra)

Sin prisas, salía del albergue a las 8 de la mañana, he compartido parte del camino con las malagueña… también nos acompaña la lluvia. El camino transcurre por campos sembrados de trigo, tonalidades que van del verde al amarillo, campos de habas, cerezos, almendros y bastantes nogales que lavados por la lluvia quedan en todo su esplendor.

Manuela y MªJosé (las Malagueñas)
Pasamos por Villatuerta y en una de las iglesias junto al camino hay una fuente y un letrero donde invita al peregrino a beber (siempre me pasa, cuando veo una fuente me entra unas ganas tremendas de refrescarme, de mojarme la cara, aunque después no beba) me acerco, abro el grifo y no sale ni una gota… -chascos te da la vida!!.

No me di cuenta cuando ya entrábamos en Estella (14 h.) las malagueñas (quizás soy mal pensado, aunque, suelo acertar) me dieron esquinazo, esa fue mi sensación, tampoco mi intención es molestar a nadie y mucho menos permanecer con alguien que no desea estar en mi compañía. Seguí por las marcas y enseguida encontré el albergue municipal.
Por la tarde después de comer y descansar salí a dar una vuelta, cual fue mi sorpresa al encontrar una tienda de segunda mano llena de libros, una locura, y el precio… 1 €. una pasada. Siempre esperas encontrar algo deseado, una sorpresa… ese es el aliciente, encontré uno de Pablo Neruda. Una señora que me atiende me dice que hay más en la parte de atrás. Otra vez la emoción y ahora sí, encuentro un libro que hacia tiempo buscaba de Mercè Rodoreda “la muerte y la primavera” un libro que trabajó intermitentemente entre 1961 y 1983 y que ocupó de modo exclusivo al final de su vida. La novela trascurre en un pueblo donde sus habitantes se comportan un tanto extraña donde la muerte desemboca en un ritual dentro del mundo vegetal y el enfrentamiento cambiante entre la crueldad y el desamor. También compro una boina nueva de Navarra por 9 €.


Viernes 23 de Mayo de 2014 (Estella/Lizarra – Torres del Rio)

Después del almuerzo, salgo del albergue a las 8 h., atravieso la ciudad de Estella y a unos dos kilómetros se encuentra la famosa fuente del vino y su “montaje publicitario”, como no podía ser de otra manera… otro timo (aunque tampoco es cuestión de tirarlo… el vino) después de pasar los madrugadores y abrir los grifos, ahora en este momento apenas caen unas gotitas. Me imagino que el invento es de un “catalán” (por aquello de los tópicos) gota a gota se llena un depósito y una vez lleno llega un caminante o peregrino y puede llenar un recipiente pero si se acercan muchos este se vacía y hay que esperar medio día por lo menos.
-siempre haciendo el "chorra" con el puño en alto y la ramita en la boca-

La lluvia nos acompaña durante la mañana, el camino transcurre entre campos de trigo, los brotes nuevos de hinojo bordean el camino y las varas secas del año pasado despuntan hacia el infinito (que bien me ha quedado esto… y no tengo abuela). También hay escaramujos en flor y cardos en todo su esplendor ( plantas sencillas, con un encanto que me hacen sentir bien).
Campos amarillos mecidos por el viento, brillo y tonalidades. Por un momento siento algo parecido a lo que debía sentir Vincent Van Gogh… (Pero más moderado), hago fotografías, campos y más campos pero no hay personas en ellos, solo de vez en cuando los visitará “la maquina”.
Eso sí ¡Pájaros! Pájaros atrevidos que se posaban en las ramas mas cercanas como incitando a ser retratados.

En Arcos me quedo a comer (mal y 12 €.), después continuo hasta Torres del Rio y me alojo en un albergue que anuncian a la entrada del pueblo… desde 5 euros. Me cobran 7, estando haciendo la inscripción les escucho decir que ya no quedan plazas, en nuestra planta somos 3 y hay unas 12 camas vacías, un cuarto de aseo y duchas, ellos sabrán porque lo dicen, nosotros hemos estado estupendamente… eso sí llevaban un mal rollo (delante de los clientes)  que no quedaba muy bien.
Etapa larga pero hasta el momento la mas bonita desde Pamplona (para mi gusto, claro)

Creo recordar que fue en esta etapa cuando conocí a Manuela (la italiana) cada vez que nos encontrábamos, ella con lo suyo y yo… con mi boina,  me decía, un poco a lo italiana ¡¡comandante!! …y ya me quedé con el nombre para  todos y para todo el camino. De Manuela tengo que decir que guardo un grato recuerdo, a pesar de su juventud es una persona madura, con dudas lógicas de la edad pero con ganas de conocer y de buscar caminos en la vida, la considero una buena persona, para mi lo principal. (Habla perfectamente “español” porque yo ni “papa” de italiano, mi único merito fue enseñarle a decir "momento" ella decía "momiento") Fue bonito compartir palabras  y tiempo con ella… le deseo todo lo mejor.

manuela

Sábado 24 de Mayo de 2014 (Torres del Río – Logroño)  

Hoy amanece sin lluvia, es el primer día que saldré con pantalón corto, después del café con leche me incorporo al camino.
Etapa fea, a destacar una furgoneta en medio de la nada cuyo ocupante en “paro” pedía la voluntad.
Llegando a Logroño y al lado del camino una casa un tanto hortera donde una tal “doña Elvira” hacía gala de su propiedad y de sus bancos (asientos), y los cartones, escritos con frases de ¡¡prohibido sentarse!!
Llego a Logroño a las 13 h. y me dirijo al albergue municipal, hay mucha gente en la cola, los hospitaleros son una pareja de franceses. Por malicia siempre pensamos
 – vienen de fuera y nos quitan el trabajo. (Yo… muchas y muchos) la realidad es que son voluntarios y que el ayuntamiento se aprovecha de ellos. Precipitarse no es bueno, hay que escuchar, esperar y cuando una o uno esta informado entonces opinar.
Una vez aposentado en el albergue he salido en busca de un restaurante, después de un buen rato de caminar he elegido el peor, eso sí, sitio acogedor, buen servicio pero mala comida… el arroz negro que he comido, el peor de mi vida, no sabía a nada.
Por la tarde me he recogido en un “bareto”, he tomado un café con leche y me he puesto a leer y escribir cuatro tonterías.
Más tarde he recorrido las tascas y la calle laurel donde he degustado de unas copas con sus correspondientes tapas, ya de noche y antes de las 10 me he retirado hacia el albergue (de momento voy solo aunque voy encontrando a personas que conozco y saludo).



Domingo 25 de Mayo de 2014(Logroño – Nájera)

Salgo de Logroño dirección al pantano, voy con un voluntario que me explica anécdotas del camino, también me habla del Marcelino (un peregrino que quiere ser famoso y que parece que no le hace mucha gracia… dice que tiene demasiada fantasía) al rato me encuentro con José Joaquín que se incorpora al camino (me dijo que había sido alojado en casa de unos amigos) seguimos ruta hasta llegar al pantano, allí encontramos la cafetería donde tomo algo caliente y al poco reanudo la marcha.

Llego al puesto del peregrino Marcelino donde se encuentra tambien el “voluntario” que me sella la credencial (es la del burrito) en el puesto hay fotografías de Marcelino vestido de peregrino, también hay fruta, galletas y unas hermosas varas de avellano que ofrece a los caminantes… tambien un cacharro para la voluntad.
Paso por zonas bonitas pero nunca se deja de ver el “progreso”, torres eléctricas, grandes construcciones para almacenar la cosecha, autovías y edificaciones que afean el entorno.

Encuentro por el camino a Martín “Irún” un chicarrón del norte y de nuevo a Marjorie la chica de Puerto Rico siempre con una sonrisa en los labios, vamos hablando y sale mi pasión por los pájaros (escuchamos sus trinos y los vemos posados en el borde del camino) Martín me habla de una canción, es una persona que le gustan los pájaros pero que los quiere libres y no presos en una jaula y sin alas para volar, se trata de una canción de Mikel Laboa y que también canta Paco Ibáñez (yo ya la había escuchado) entonces Martín que no le cuesta mucho cantar… canta Txoria txori, en Euskera… y me pone los pelos de punta…(de los brazos, que en la cabeza tengo pocos), me emociono. Después continua Marjorie y canta el himno popular de su tierra… tiene, como ya dije, una voz preciosa. Gracias a los dos.

Serian las 3 de la tarde, un poco dolorido pero sin llagas entraba en Nájera.
He cometido el fallo de no atarme bien las bambas, debido a ello tengo la uña índice del pie derecho golpeada.
Toda la tarde ha estado lloviendo, he salido a comer unos pinchos en un bar cercano y después he estado descansando.
A última hora los hospitaleros nos han amenizado con unas canciones (populares y de todos conocidas). Estaba Martín y yo he insistido para que nos cantara una canción (la del pajarito) reconozco que no era la canción adecuada para el momento, me he dado cuenta y por fin callándome le he pedido disculpas.


Lunes 26 de Mayo de 2014 (Najera – Sto. Domingo de la Calzada)

A las 8 h. y con algo de lluvia salgo de Nájera, pasado la población empieza una cuesta, al final de ésta y como un rayo he visto pasar un zorro y a pocos metros de este como empujando un ave de tamaño considerable, no he podido (por lo rápido del momento) descifrar de que ave se trataba.
A partir  de este momento me rodean los campos, hago muchas fotografías, todos los detalles me gustan, durante un buen rato me acompañan los viñedos, oigo el canto de los pájaros que anidan o comen en los trigales, hay un jilguero posado en un árbol como esperando que alguien pase y lo contemple.
A la 13:30 se divisa Azofra, el camino sigue por entre los campos, a lado y lado los cardos, cerrada la flor esperan abrirse en cualquier momento. El suelo y todo esta mojado y aparecen los caracoles que imprudentemente pasan de un lado a otro siendo victimas inocente de algún peregrino despistado.


 Otra tontería… según la asociación de los Moluscos Gasterópodos cada año y debido a la temeraria y tozuda decisión de dichos caracoles en pasar de una banda a otra del camino, mueren un 50 % de estos gasterópodos Riojanos, un tanto  parecido ocurre con los ciempiés…hormigas etc. etc.

Salgo de Azofra, media hora después campos, cielo, sol y nubes blancas. Ya no me duele el dedo del pie derecho, ahora después de 5 días me empiezan a doler las piernas.
Hoy he salido con otra actitud, los demás días sin darme cuenta iba con la inercia de llegar a la meta, no es lo que quiero y hoy estoy viviendo el momento, sin prisa, disfrutando del paisaje, me habría gustado encontrar una piedra donde poder sentarme, un rincón donde parar un rato, pero no lo hay, así que hago fotografías de los campos de trigo desde todos los ángulos.



A las 12 h. llego a Cirueña, urbanización desierta y campo de tenis, carteles de compra y venta… especulación.
Dejo Cirueña y otra vez los campos, trigales donde las tonalidades son cambiantes y donde el canto de los pájaros se enlaza con el de los grillos.
A las 14 h. llego a Sto. Domingo de la Calzada, entro en un albergue, me inscribo y el hospitalero me regala una estampa de un santo (la llevaba en la mochila y en el segundo viaje “Saint Jean – Pamplona” me la pidió y se la regalé a Tania)
Una vez aposentado y antes de quedarme sin comida me dirijo a buscar un restaurante, entro en uno y encuentro a Martín “SanSe” y Jesús con mas personas, los saludo y me siento en otra mesa, de momento no quiero adelantarme y como solo, más adelante pasado algunos días tendremos más relación.
De nuevo en el albergue, una vez duchado he salido en busca de una farmacia donde me recomiendan una pomada para la tendinitis del pie izquierdo.
De regreso he rodeado la parte amurallada (medieval del siglo XIII y XIV) y al volver por la calle mayor y sentados en la terraza estaban Lucia y Zelia y también José Joaquín, estaban hablando cosas interesantes. Lucia nos dice que quiere conocerlo todo, quiere marchar de su pueblo, está muy enfadada con sus amigos, la mayoría dice, están enganchados con la droga ¡son idiotas!, quiere marchar pero siempre volverá porque tiene mucha gente a la que quiere. Zelia nos cuenta una historia africana “Binta y la gran idea”. José Joaquín y yo escuchamos, tomo asiento y seguimos la conversación, me pido un café con leche (por la noche será culpable de mi insomnio).
en el camino Zelia y Lucia

Binta y su padre, un humilde pescador que, preocupado por el progreso de la humanidad, está empeñado en llevar a cabo algo que se le ha ocurrido.Escribe una carta que acaba llevándole al gobernador. Mientras tanto, la prima de Binta, Soda, no puede ir a la escuela, ya que su padre no la deja. A lo largo del cortometraje, el profesor de la escuela prepara un teatro, en el que se narra la historia de una niña que quiere ir a la escuela, pero que no la dejan. Toda la película trata sobre esos dos temas paralelos: como el padre de Binta quiere llevar su idea a cabo y de como la madre de Soda y la propia niña quieren convencer al padre de Soda para que la chica pueda ir al colegio. Al final de la obra, se descubre que la gran idea del padre de Binta consistía en adoptar a un niño blanco (niños tubabs, como los llaman ellos) para enseñarle los verdaderos valores de la vida, como son la igualdad, la amistad y el amor. La obra del profesor se interpreta delante de todo el pueblo, y al finalizar esta, Soda, en un acto de valentía, le pide a su padre delante de todo el mundo que la deje ir al colegio. Las gentes del pueblo la apoyan, y el padre decide dejarla ir al colegio. El cortometraje finaliza con los niños del colegio y el profesor, que juegan a que las palmeras son fuegos artificiales, demostrando así que no se necesita mucho para ser felices.


Martes 27 de Mayo de 2014 (Sto. Domingo de la Calzada – Belorado)

A las 8 salgo del albergue, me despido del hospitalero y de José Joaquín que tiene que incorporarse al trabajo, en las afueras y pasado el puente al bajar un margen me doy cuenta que me falta de nuevo la vara, sin pensarlo dos veces rehago el camino y una vez en el albergue recupero mi “amiga”, ahora sí, me paro en el bar. y tomo un café con leche y un bocadillo de tortilla de jamón (tenia que empezar bien).
Sigo con tendinitis, el camino transcurre paralelo a la autovía con sus correspondientes autos y camiones.
Llego a Grañon a las 10 h., saliendo del pueblo por el camino me encuentro un señor, lleva un bastón muy bonito y original, según me dice de madera de saúco también una bolsa llena de caracoles, me cuenta que el médico le ha recomendado caminar por eso aprovecha el camino, se queja de lo poco que saludan los peregrinos y coincidimos en que es algo que se está convirtiendo en normalidad… algunos quizás han hecho voto de silencio?

Hay campos de habas y cereales, de lejos se ve el campo dividido en parcelas de diferentes colores y formas como colcha de retazos.

Paso por Redecilla, Castildelgado y Velorio de Rioja. Llegando a este último pueblo una furgoneta se para en el camino y su ocupante se nos acerca y nos regala unas botellas de agua del manantial de Peñaclara.
Una recta y monótona carretera paralela a la autovía nos acerca y adentra en Belorado.
Llego con la pierna izquierda  hinchada por lo que decido descansar al día siguiente, como no quiero dejar de ver a las personas que voy encontrando hasta ahora en el camino pregunto en el albergue por algún medio de transporte hasta el final de la próxima etapa, Álvaro que se encuentra de paso y ahora entre nosotros se ofrece para llevarme en su coche.
Era ya tarde cuando Manuela que se alojaba en el mismo albergue que yo decidimos ir a visitar a Martín“Irún”, Javier, Zelia,  Lucia y Marjorie que se encontraban en otro albergue cercano al nuestro, Martín que es cocinero estaba haciendo espaguetis, nos invitaron a cenar… estaban buenísimos.
Comenté que al día siguiente me iría con Álvaro, Manuela tampoco se encontraba bien (tenia problemas de estómago) y Javier (le dolían las piernas y las llagas de los pies) así que quedamos en que yo lo comentaría con Álvaro y ya les diría alguna cosa al día siguiente a primera hora.
Daban las 10 cuando entrábamos en nuestro albergue.

1 comentario:

  1. Hoy comienzo a leer tus aventuras del Camino de Santiago. Y ya era hora...
    He de decir que disfruto aún más si cabe con tus disgresiones y reflexiones que vas haciendo sobre la marcha, que con el camino en sí mismo. Pero al fin y al cabo, ¿acaso todo viaje no se hace por partida doble, por fuera y "por dentro"? En los próximos días seguiré reviviendo tus aventuras con la imaginación y con el corazón. Un abrazo, Caminante.

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